
Pogacar cierra el cuarto monumento con una exhibición de poder y astucia. El esloveno volvió a brillar este domingo en la histórica Vía Roma.
![]()
Duelo decisivo en la recta final
La carrera se definió en un apretado sprint. Por delante, mudos adoquines y miles de aficionados. Por detrás, el incansable Pidcock, siempre al acecho.
Pero Pogacar demostró su superioridad. Apretó los pedales en el momento justo y lanzó un tercer impulso imparable.
Un palmarés inigualable
Con este triunfo, el esloveno suma su cuarto monumento de la temporada. Su nombre ya figura junto a las leyendas del ciclismo.
Más allá de la estadística, su determinación y talento dan forma a un ídolo contemporáneo.
¿Qué sigue?
El calendario aún reserva grandes citas. ¿Podrá alguien destronarlo antes de que cierre el año?
Déjanos tu opinión y comparte si te apasiona el ciclismo.






